martes, 29 de mayo de 2012
La educación es una inversión.
Montones de veces he escuchado en casa o en mi entorno el dineral que supone que el curso empiece. Llega septiembre y las madres no paran de quejarse de cuanto cuestan los libros, el material que mandan comprar los maestros, que si luego la mayoría de lo que piden no lo utilizan, que si para qué querrán tanta ficha.. No hablar de aquellos que deciden llevar a sus hijos a un cole que está más lejos y es necesario todos los días ir y venir.. ¡¡cuánto se nos va en gasolina!! Ni hablar ya de los estudios superiores.. Hay padres que tiemblan cuando no se les concede la beca a sus hijos y tienen que pagar la matrícula, el piso si se estudia fuera, las fotocopias... Se olvida por completo que todo eso, que si, puede ser considerado como un esfuerzo, pero de esa educación, de ese colegio al que se va día a día, de lo que en él se aprende.. De todo esto dependerá la persona, dependerán sus hijos y el futuro de estos.
Al quejarse de esta manera y a veces hasta en presencia de los niños podemos provocar el desanimo y el desinterés. Si ellos desde el principio ven que para la familia, para la casa su educación es un problema.. ¿para qué van a esforzarse? Mejor quitarnos esto del medio, ya que "muerto el perro se acabó la rabia". Debemos intentar que esto no ocurra, hacer ver a los niños y jóvenes que su educación es fundamental, que sus padres están dispuestos a hacer lo que sea para que se forme, para que aprenda, para que llene sus mochila de conocimientos y aprendizajes que luego pondrá en práctica.
Si, la educación es una inversión. Una inversión de futuro, una inversión de calidad. Una inversión a nivel individual y a nivel social. Un poco de unos pocos se puede convertir en mucho!!!
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